Hace un mes y medio que yo perdí mi trabajo, que me deba una entrada económica suficiente, como para vivir una vida holgada, con mi esposo. Yo sé que los tiempos ahora no están como para perder el trabajo, y cuando yo perdí el mío, luego de haber permanecido en el mismo lugar por cinco anos y hasta pensar que me retiraría de este, creí que el mundo se me iba abajo.
No crean que yo era feliz en él. A pesar de ejercerlo profesionalmente, me sentía sofocada, por la atmósfera tan negativa y la poca colaboración de los superiores para lidiar con las quejas que no solo yo tenia con particularmente una persona que trabajaba en el lugar, que hacia y deshacía sin esperar ser reprimido por sus relaciones con el manager, y por el tiempo que llevaba en el mismo.
Cada día que iba al trabajo me parecía que mi espíritu y mi alma se comprimían en una caja de acero que me encerraba y me convertía en una persona ácida y amarga sin saber que hacer para rescatar su sonrisa nuevamente.
El día antes de saber que perdería todo, mi esposo y yo fuimos a New York. Para nosotros es como ir a un jardín de energía y de cultura repleto de cosas tan vibrantes como el teatro, o el museo. Recuerdo que estábamos en el museo de Frick, que esta situado en la 5th avenida y la calle 79, la casa de un gran hombre del principio de siglo 19. Las obras de arte de Monet, y Rembran que son mis preferidos, entre otros, además la grandiosa mansión acompañada con magníficos jardines en medio de una capital tan congestionada como New York, y yo lo único que miraba era aquel jardín tan bien cuidado, los pájaros que se posaban en la fuente a beber el agua en aquel hermoso día de primavera y me sentía capaz de en aquel momento, salir corriendo y también volar, solo que no podía, no solo porque no tengo alas, obviamente, porque me sentía obligada a permanecer en aquel odioso lugar en mi trabajo por las responsabilidades económicas, y el miedo a perder lo que yo había sembrado con mi cotidiana labor durante los cinco anos que había dedicado por entero descuidándolo todo, a veces hasta mi familia, o mis libros que tanto me gustaban leer cuando tenia tiempo en el pasado. En realidad estaba totalmente agobiada, exhausta.
Cuándo me dieron la noticia por un momento pensé en mi esposo y en ¿cómo el se sentiría, le dolería el corazón, se enfermaría, que podría hacer para prevenir que el no se enfermara mas de lo que ya estaba?. Para mi sorpresa, al enterarse el solo me dijo que no me preocupara, que descansara un poco y que cuando ya no pudiera mas del aburrimiento de estar en casa, que comenzara a buscar trabajo pues con mis cualidades, lo conseguiría inmediatamente.
Yo por muchas razones, no compartía su optimismo, pero una vez mas él me daba pruebas de un amor incondicional en todas las etapas de mi vida, en que no las habíamos visto muy duras, esta no parecía ser tan importante para él. Sabia que necesitaba salirme de aquel circulo vicioso y que de una forma u otra esta era mi única salida.
Muchas veces le esperaba en una de las librerías cerca de su trabajo, Borders, y en uno de esos días, buscando algo que leer, encontré en la sección de libros cultura asiática, un libro que escribiera la doctora Tara Brach “ ACEPTACIÓN RADICAL AFRONTANDO LA VIDA CON EL CORAZON DEL BUDHA”. Me llamaba la atención de la simplicidad del libro y de su precio, y decidí leerlo cada día que llegara a esperar a mi esposo y así tener algo que leer. Desde su comienzo era como si Tara estuviera hablando directamente conmigo. Esa ansiedad y frustración que sentía ella la explicaba de una forma tan exacta y amena, poniendo ejemplo de su propia vida y de su experiencia en su consulta de psicóloga, pero lo que más me llamo la atención fue la forma que ella explicaba la necesidad de aceptar las cosas de una forma radical sin necesariamente dejarse rendir por la situación, la forma de meditar, y de escuchar nuestro cuerpo como el ultimo sonido de nuestra experiencia humana, con respecto al universo, y finalmente aceptarnos de la forma en que Dios nos creo, y comprender nuestra vulnerabilidad, que a la vez complementa nuestra creatividad como personas como parte del universo. Y luego la historia del Buda que después de pasar por tantos sacrificios buscando la felicidad, y la paz, simplemente la encontrara en sus momentos más precarios, debajo del árbol, que ahora llaman el árbol del Buda, y por primera vez viera el color del cielo, el aire que entraba y salía de su cuerpo en forma de respiración, el sonido del viento, los pájaros y además de sus demonios, y lo que hizo fue invitarlos a que se mostraran ante el, de una forma sublime, comprendiendo que eran parte de el como el era parte del universo, y solo después de reconocer este testamento de coherencia con el universo comprendió su lugar en este. Eso que el yoga llama Nirvana.
Me sentí tan iluminada por lo que acababa de leer que llame a mi hija y le hice comprar el libro para que ella también lo leyera, pues sabia que como yo pasaba por numerosas etapas de depresión y de inestabilidades, que tal vez ella como yo encontrara la respuesta de lo que debería hacer con su vida.
Al terminar de leer este libro encontré otro de otro famoso doctor en el mundo entero, Deepak Chopra. Este libro simplemente hacia la historia del Buda que era un príncipe de nacimiento y que lo había dejado todo para convertirse en inmortal con la manera de encontrar la luz en su alma, siguiendo su corazón de humano como usted y yo simplemente vulnerable ese es el milagro.
Yo con la devoción del sediento que quiere saber mas y más de un tema tan hermoso como simple, encontré otro medio de escuchar la verdad que en aquel momento mi alma necesitaba mas que nada, un audio cd de este mismo autor, donde explicaba “ Las 10 llaves de la felicidad”. Y aunque él titulo me pareció algo cursi, decidí escucharlo pues comprendí que lo que aprendería de este doctor era algo que mi mente necesitaba si quería convertirme en esa otra persona que yo había olvidado detrás de las amargas y detestables experiencias de mi antiguo trabajo. Igual que su libro el cd era aun mejor porque en su propia voz y experiencia me hablaba directamente y lo que decía no era nada nuevo pero era el momento en que yo necesitaba oírlo y que en la transformación en que todos pasamos de la juventud a la madurez esta etapa de mi vida era la correcta para dejar pasar la luz del conocimiento que emanara de aquel maestro del pensamiento humano y de la simple formula de que podíamos ser felices con solo seguir la receta que el me proporcionaba simple y llanamente. Para que decirles que nuevamente llame a mi hija, y a mi amiga para que lo escucharan, era algo imprescindible para mi que ellas también descubrieran la felicidad como yo la había escuchado y ahora lo único que debería hacer es ponerlo todo a la practica. Por primera vez en anos leí en tan poco tiempo tantos libros, escribí una novela y recordé lo que era yo y lo que había logrado desde que yo comenzara mi deambular por la vida. Comprendí que mi miedo a enfrentar lo desconocido y aun lo desagradable era parte de mi percepción del mundo y por eso era yo la única que lo podía cambiar, pues el universo era el espejo de mi ser. Comprendí que con meditar y hacer yoga que desde tantos anos que lo practicaba, lo abandone, ¿no sé por que?. Yo podría recuperar mi salud, reducir mi estrés y lo que era aun mejor, ser feliz y hacer felices a los que me rodeaban pues ellos también eran parte de mi ser. Es tan simple y con la disciplina y la buena actitud, y con la noción de que usted es también parte de mi perspectiva, ahora yo estoy en control ahora puedo enfrentarme a mis debilidades, pues esa contradicción es lo que nos hace únicos y especialmente libres, y cuando comprendes esa simple formula todas las puertas se abren para ti, y comprendes que este nuevo ser que se ha transformado en medio de esa gran luz de paz y humanidad ha llegado solo al principio de su limite, y ahora nada es imposible para el.
Hace unas semanas que encontré un fabuloso trabajo en la ciudad donde siempre soñé trabajar, y a la que admiro como símbolo de toda independencia New York, es increíble pero cierto, todo ese tiempo que pase de transcendencia cuando estudiara esos libros de esos grandes doctores y de sus experiencias, que no son mas que las de todos nosotros recopilados de tal forma que en ese momento en que mi alma mas lo necesitara yo lo alcance y me ayudara a no perder la fe en el descubrimiento divino de mi ser, y la capacidad de mi conciencia como observadora de quien soy y de lo que quiero en la vida. Es tan simple, tan simple que le invito a usted a hacer lo mismo, si esta pasando por una situación intolerable o si necesita un consejo escríbame un recadito, que yo le ayudare, o lea estos libros que yo he leído, o los que a usted se les presente en ese momento de desesperación siempre los encontrara en el momento mas inesperado pero cuando mas los necesite se lo aseguro.