Como dijera el poeta cubano Nicolás Guillén, en sus versos, nosotros los cubanos tenemos raíces de muchos lugares diferentes y es por eso que recurro a su frase de que yo también tengo en mis venas un poco de “congo y otro de carabalí”. Todos hemos llegado de alguna parte del mundo a la Isla. Así mezclándonos con los criollos y los nuevos inmigrantes se forman La Habana, como una hermosa mulata con sus caderas esbeltas y su pequeña cintura, con pelo negro intrincado y se formo como decía mi abuela, “el arroz con mango”. Mas yo desgraciadamente no tuve tanta suerte. Mi abuela materna fue descendiente de padres gallegos, y mi abuelo materno de criollos de pelo negro y piel trigueña la envidia de las mujeres en el barrio. Mis abuelos paternos eran también descendientes de algún lado pero nunca pude descifrar de donde, quien sabe recuerdo que eran muy blancos y sobre todo mi abuelo paterno tenia los ojos azules que parecía el mar después de las doce del día.
Fue así entre esa combinación tan típica cubana, nacieron mis padres y en una perfecta tercera mezcla nací yo en la ciudad de La Habana un ano después del triunfo de la revolución. Mi padre conoció a mi madre cuando esta solo tenia 19 anos, así que la boda no tarda mucho pues a los 7 meses y con amenazas de mi abuelo de matar a mi padre de un machetazo si no se casaba con mi madre, aparecí en el mundo en el agosto más caluroso del siglo tratando de navegar entre la selva espumosa de las entrañas de mi madre que trato de combinar mi educación con la construcción del socialismo en Cuba y luego Fidel Castro aliviándole sus preocupaciones incremento las becas y estuve becada el resto de mi vida como adolescente, hasta el preuniversitario.
Las becas fueron un gran reformatorio para mí, aprendí a dormir en literas sin colchones, a fajarme con los mosquitos que da tan grandes parecía aviones, a lavarme y a plancharme la ropa, a pasar hambre y a aguantarla. Por una tradición de la familia de seguir la carrera militar ya que todos ellos pertenecían a una institución u otra, fui a parar hasta la Isla de pinos a estudiar en una escuela del MINIT ( Ministerio del Interior) algo así como el FBI de acá, o la KGB de la Unión Soviética, donde aprendiera a tirar de una ametralladora AKM soviética, a desarmar y armar una pistola, a tirarme de paracaídas, a caminar kilómetros de terrenos escabrosos, aunque eso es lo que todos hacen en la Isla como preparación a una posible invasión imperialista así que me he estado preparando desde que fui a la primera escuela del gobierno, etc cosas sin importancias.
Al fin del preuniversitario me mandaron para la URSS sin pedirme permiso por tener buenas notas y así sin quererlo pase seis anos en un congelador pasando mas hambre que un ratón en ferretería, donde además de graduarme de Master Of. Art., in Philology me casara con un ciudadano soviético rompiendo todas las reglas de solidaridad cubano soviéticas.
Fue todo como una “guerra intergaláctica”, los cubanos me decían que por que me había casado con un ruso con tantos cubanos buen mozos que habían en Cuba, y los soviéticos le decían a mi esposo que nunca se sabia lo que saldría de una cubana que al terminar sus estudios regresara a su ciudad natal y recordara sus verdaderas raíces. Nosotros solo reíamos y lo dejamos todo al destino, ahora seria una combinación de cubano rusa y de todas las razas de nuestra sangre y así nació nuestra única hija.
Fueron las ultimas palabras de mi padre al despedirme en el aeropuerto José Martí, cuando salí de la Isla por primera vez, me dijo, - “mira ver si ahora no te enamoras de un ruso, como lo hice yo de las rusas cuando estudie allá también.”Claro que en aquel momento yo nunca pensé que él estuviera hablando como una profecía.
A los 11 meses de vivir yo mi hija en la Isla los soviéticos dejaron salir de la URSS, haciéndole enlistarse como teniente de las fuerzas militares soviéticas y él al ver que esa era la única forma que le dejarían reunirse conmigo y nuestra hija, acepto.
En la isla trabajé los dos como profesionales, el cómo ingeniero soviético, yo como profesora de idioma ruso en la universidad de La Habana por cuatro anos hasta que decidimos que era hora de hacer un viaje de vacaciones para visitar a los padres de mi esposo y así salimos de una forma ilegalmente legal y nunca mas volvimos.
Dimos tumbos por toda Europa tratando de pedir asilo político, y luego de escapar de las garras de la inteligencia cubana en Belgrado Yugoslavia, pedimos asilo político en las Naciones Unidas, y fue así como entramos a los Estados Unidos de América donde la estrella de la liberta nunca brillara tan clara y penetrante.
Con ayuda del Comité de rescate Internacional llegamos a este país donde nunca nos ha faltado la bendición de Dios y donde la bondad y caridad de extraños nos han salvado del abismo muchas veces, pero como yo le digo a los americanos que conozco,: “ Los cubanos somos duros de pelar, nos rendimos y nunca nos rajamos y para atrás ni para coger impulso”.
La providencia y el agradecimiento a todos es tan grande que tengo que compartir con ustedes nuestras andanzas y nuestros conocimientos pues ciento que así daría algo a la comunidad de estar orgullosa de sus raíces y de nuestros países y de nuestro idioma, a la vez de nuestra contribución a esta tierra que nos brindo abrigo cuando todos los demás nos serraron las puertas, por eso aquí les abro las puertas de mi casa como un libro abierto a todos a los que como nosotros llegaron de alguna parte y limpiaran con su cuerpo la adversidad de las horas de apogeo humano de la vida.
Para terminar quiero recitarles los versos del poeta nacional cubano José Martí:
“Yo quiero cuando me muera
Sin patria pero sin amo
Tener en mi tumba un ramo
De flores y una bandera.”
Preferiblemente una bandera de democracia y libertad para todos los cubanos.
Dos Hermanas, Tres Caminos
Hace aproximadamente tres meses, me encontré con mi hermana en Faceboock, con la que no hablaba por más de 20 anos. Yo deje la Isla en el 86 y desde entonces no he vuelto, ni he hablado con mis familiares porque ellos a mi entender estaban envueltos en la construcción del socialismo en Cuba, y yo estaba totalmente enfrascada en ser libre.
Me pareció inesperada la ocasión de ver a mi hermana y a su hijo, el cual tiene la misma edad que mi hija, y con el que jugaba sentados en el piso con latas de leche evaporada porque no tenían juguetes con que jugar a esa edad de a penas meses de nacidos. Me extrañé de verla en el internet, pues en Cuba está controlado por el gobierno de Castro, luego me di cuenta que su email venia de España, y su hijo me decía que pronto se irían a Valencia. Yo me quede por un momento muda, no sabía si llorar, o si no les debía responder, pues quien sabe si no era ella la que me hablaba si no alguien asumiendo su identidad. Luego de una pausa que me pareció una eternidad, decidí responder y poco a poco comprobar que en efecto eran ellos, mi familia, mi hermana de sangre y su hijo, y hasta la hija que había nacido después de yo salir de la isla, y un nieto, el hijo de mi sobrino que casi cumpliría los diez meses. Para que decir que mi corazón que se había acostumbrado a la soledad, de repente comenzó a sonar como un tambor de combate y decidió que esta vez, nadie nos separaría jamás.
Yo estaba sin trabajar desde el año pasado, y no sabía cómo podría ayudar a esa familia que trataba de despegar el vuelo de país donde el tiempo es el mayor enemigo de la tierra, y de los derechos humanos, donde sus habitantes no pueden salir a ningún país, si no es con una visa de lotería o de trabajo del gobierno. Con referencia a mi hermana, ella había sido dichosa de tener su abuelo paterno de descendencia española y por lo tanto ahora con una ley milagrosa, y como si fuera la única manera de salir del subdesarrollo de individualidad, y por su puesto de libertad, ella podía acogerse a la ley de nietos de abuelos españoles y sacar su pasaporte español y viajar a España y retirarse a vivir allá. Bueno; “a falta de pan casabe”. Ahora su labor seria sacar a sus hijos y su esposo de la Isla, claro con una paciencia inhumana, pues todo allí es a base de divisas, y de dólares, y de euros, y los sueldos que el cubano dichoso de tener trabajo gana, son solamente en pesos. Así que si alguien se pregunta cómo es que Fidel Castro ha durado tantos años en el poder, se lo debemos a todos los familiares que desde aquí lo mantienen, mandando dinero y paquetes y medicinas que el luego revende y le saca su provecho. Para el negocio, el ha demostrado que sus métodos mercantilistas para sus beneficios, son mas capitalistas que comunista, sobre todo si consideramos que el pueblo cubano tiene que comprar la comida con otra moneda que no es el peso que es lo que recibe cualquier trabajador cubano.
Así cuando mi hermana me escribía sus mensajes y recordábamos toda nuestra infancia tronchada por el simple hecho de que yo decidí tomar el camino de la libertad, a su debido tiempo, pues había comprendido desde entonces y al llegar de mis estudios en la URSS, que el socialismo de Cuba era muy diferente al que había inventado Lenin, y que mi hija no crecería en aquel régimen de militarismo y opresión de todo tipo de individualidad, y de carencia de futuro, e independencia. Mi esposo y yo decidimos abandonar la isla de manera legal pero espeluznante, y dando muchos tumbos logramos ser libres. Mi hermana ahora en el comienzo de su otoño, ha podido obtener a pasos muy escabrosos, que sus hijos sean libres, y se hagan al vuelo que nosotros tomamos hace más de 20 años atrás.
Para que decirles que luego de averiguar que con su pasaporte español ella solo tenía que tener el pasaje para viajar a Los Estados Unidos a visitarme, yo no supe que hacer de la alegría, que cosa tan simple y que cosa más difícil para cualquier otros cubano en la isla. Mi regocijo no tenía fin, pero, ¿como yo la ayudaría si había ya casi cinco meses que estaba sin trabajar, desde octubre? Pensé que Dios me ayudaría y cuando pase por el consulado español en New York y me dijeron que mi hermana solo tenía que poner su información de pasaporte y sus datos y los míos aquí en la web de la embajada española en Los Estados Unidos para poder entrar, pues solo como un detalle de conocimiento de las autoridades de que ella viajaba y donde se quedaría a vivir por los días que estaría, pues decidí ir a mi catedral de St. Patrick y pedirle ayuda a la virgen y a Dios, para que me diera las posibilidades económicas que yo no tenía y sin las cuales mi ayuda sería muy poca para mi hermana que me necesitaba. Me senté en la iglesia y rece por mi hermana y su familia, y por la posibilidad de conseguir algún trabajo para poderle recibir y atenderla como se merecía pues más de 20 anos es como una eternidad y tantas cosas habían pasado, que yo en realidad nunca pensé volverla a ver. Me había resignado a solo recordarles y quererlos desde lejos y en silencio.
La conexión que yo tengo con mi Fe es sublime y nunca me ha fallado. Desde que me las había visto en condiciones de vida y muerte, y siempre El me había salvado y lo que era aun más poderoso había rescatado a mi familia de las garras del mismo Diablo. Yo estaba convencida de que Dios me ayudaría y que solo así mi hermana podría ser rescatada. Esa tarde cuando llegue a casa y revisé mi email tenía una que era una propuesta de trabajo por solo un mes pero sería suficiente para los 20 días que ella estaría con nosotros.
Volver a encontrarme con mi hermanita después de tantos años era un sueño que yo nunca pensé realizar. Todo dependía del camino que ella tomaría. Podía optar por quedarse en la isla y simplemente se hubiera quedado como antes y nunca más nos veríamos. Ella escogió el cambio del futuro para que sus hijos crecieran en un ambiente libre, y que si quisieran ir y comprar una casa, o ir a una iglesia, o decir y hablar en voz alta su opinión de cualquier hecho político, espiritual, económico, simplemente, vivir con toda la intensidad de la palabra.
Nosotros somos tres hermanos, mi hermano aun está en la isla y aunque el también tiene la posibilidad de vivir en España, y salirse del control y del atraso del país, donde solo los militares y los deportistas tienen lo que debe tener todo el mundo, él ha decidido quedarse en Cuba, aun sabiendo que su hijo de 18 anos, quedara para siempre en ese atraso. Dicen que el chico es muy inteligente y que tiene muy buena aptitud para las matemáticas, y que estudiara en la universidad “informática”, yo me pregunto, ¿Cómo él podrá saber la verdad de la información que recibirá donde la información será atrasada, tergiversada, a la política del gobierno cubano, que es totalmente inerte a lo que sucede en el mundo para su pueblo, excepto para sus dirigentes, ellos tienen todas las comodidades que desean. El comunismo en ese caso es muy diferente y la diferencia entre las clases muy obvias para cuando a los beneficios de la vida cotidiana se refiere.
Si, pudo todo ser de una forma diferente, si mi hermana hubiera decidido dejar pasar esa oportunidad, pero gracias a Dios, ella siempre a puesto a sus hijos primero y sus mejores beneficios, y simplemente ella decidió que todo ser humano tenía el derecho de ser libre, y que la libertad en Cuba, era algo anacrónico y viejo como los carros que aun después de más de 50 anos siguen atravesando las calles como recuerdo de una época de prosperidad y de esperanzas, ahora ella tomara ese sueño y lo hará realidad, y mi familia y yo, le estaremos siempre agradecidos por tomar esa simple decisión, y le ofreceremos todo nuestro apoyo.
Este febrero mi hermana por primera vez vio la nieve, y subió el más alto rasca cielo en New York, La Roca, del Rockefeller center y desde el más alto piso del edifico, desde el 79, ella miro el mundo que le espera a sus hijos, y a su familia, y todo lo que ella había perdido por no haber tenido esa posibilidad antes, 20 años atrás. Como dice la canción, “20 anos no es la vida”, mas la vida pudo acabar en 20 años sin libertad. Ese febrero mi hermana por primera vez visito una iglesia la catedral de St. Patrick, donde yo rezara por su buen viaje y por; la salvación de su familia. Y aunque ella me decía que no sabía cómo rezar pues nunca lo había hecho, yo simplemente le dije que Dios comprendía su lenguaje y sus pensamientos, que le hablara simplemente como le dictara su corazón. Al volver a la isla, mi hermana decidió bautizar a su nieto, para que el al menos comprendiera lo que ella nunca tuvo el derecho de conocer, y estas pasadas Pascuas, por primera vez en sus 45 años de vida, ella atendió a la misa con su hijo mayor, el mismo que hace 25 años atrás, jugara con mi hija con unas simples latas de leche evaporada, por la falta de juguetes, y el que ahora viajaría con su familia a tierras libres de un porvenir ineludiblemente seguro y sin límites. ¿Un milagro? Si, la misericordia de Dios es muy grande para darles a mi hermanita, y a su familia la bendición de la libertad de la que fuera prohibida.ds of service, we need a little more time. Please stop by again. Thank you for your interest!